viernes, 5 de enero de 2018

En el juncal encantado. Gallineta común (Gallinula chloropus)


Es muy abundante en casi cualquier lugar que haya agua, dicen los expertos. Algo así como el gorrión de los humedales y como él, con el mismo espíritu de adaptación. A cualquier comida, a los carrizales o los riachuelos. Todo le viene bien, con todo se conforma. Al viejo Brueghel le debían gustar las felices gallinetas de agua y las incluyó en su pintura de un bosque encantado en el que las alegres diosas, los peces plateados y los hombres apacibles gozan de la Tierra en serena armonía. (La Abundancia y los Cuatro Elementos. Jan Brueghel el Viejo, Museo del Prado). 
TextoColaboración. Maribel Orgaz 

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