domingo, 24 de diciembre de 2017

Y el ganado no la pace. Narciso silvestre (Narcissus jonquilla). Canencia. 11-3-2017

http://natusfera.gbif.es/observations/30723
Eres un Narciso y la vida es un regalo. No hay lugar en el que no te hayan puesto hermoso nombre, porque nunca pasas desapercibido a ojos de nadie: narciso de prado, narciso de poeta, narciso silvestre o campanilla del campo, campanita del diablo, amapola amarilla o amapola de prado, hierba de la cierva... Has venido al mundo en prados de montaña, en suaves prados encharcados y también te gustan los juncales o las hierbas tiernas de los bosques caducifolios. Brotas en los pastizales y sin embargo, el ganado no te pace. En las montañas de Jaén, los pastores hacían ramilletes de narcisos para entregarlos a la mujer que pretendían y en el Pirineo, afirman, alivia la tos seca de los niños. Qué destino sería el nuestro si todos naciésemos entre tanta belleza.
TextoColaboración. Maribel Orgaz 

De caballos y diluvios. Babosa (Arion ater). Somiedo, Asturias. 29-4-2017

http://natusfera.gbif.es/observations/30444
Esta criatura discreta que se mueve con tanta parsimonia tiene un nombre tan hermoso que cuesta creerlo: arión ater o traducido del latín, caballo negro. Pero no cualquier equino, Arion es un fabuloso caballo inmortal que además posee el don del habla. Qué humor tienen a veces los hombres de ciencia, denominar así a una babosa que se desliza en silencio entre huertas y jardines. ¿Se salvarían las babosas en el Arca de la Alianza? ¿Tomaría Noé de la grava de un sendero un par de arion ater para llevarlas junto a los leones, las jirafas o las palomas y ponerlas también a salvo del Diluvio?
TextoColaboración. Maribel Orgaz 

De azul cielo y agua limpia. Rabilargo (Cyanopica cyanus cooki). San Sebastián de los Reyes. 28-10-2017

http://natusfera.gbif.es/observations/31834

 Amamos el azul, dicen los pintores porque es siempre azul y porque, añaden los biólogos, los vertebrados carecemos de la capacidad de fabricar pigmentos azules. Amamos el azul, dice la estadística, por encima de cualquier otro color porque lo asociamos a cielos radiantes y agua limpia. Estos rabilargos tan esbeltos y bellos tienen la suerte de poseer un plumaje extraño y exótico: azul, crema y rosado. Es la pura y alegre luz sobre sus plumas la que arranca destellos tan hermosos del color menos frecuente de la Naturaleza.   
TextoColaboración. Maribel Orgaz

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Las cogujadas pastoras. Cogujada común (Galerida cristata). Embalse de Santillana, Manzanares el Real. 12-10-2017

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Desde Alemania un granjero refiere una historia sobre una cogujada. Adiestraba a sus perros pastores con órdenes silbadas y aquel pajarillo debía estar observando sorprendido cómo animales tan grandes obedecían al instante el corre, aprisa, detente y ven aquí. La cogujada aprendió aquellas cuatro melodías y en lugar de su canto habitual, los perros pastores obedecían sin chistar las órdenes fueran de amo o pájaro. Aquel avecilla decidió que algo así lo tenía que enseñar y en aquel pueblo, desde ese día, las cogujadas divertidas silbaban a los perros pastores que corrían y paraban, iban y venían al silbido pajaril.
TextoColaboración. Maribel Orgaz

Podemos construirlo de nuevo. Mito (Aegithalos caudatus). Colmenar Viejo, Madrid. 28-8-2018


Oculta el nido recubriéndolo de telas de araña. Lo forra de plumas que recoge en cualquier lugar, se lleva trozos de liquen y musgo y lo edifica desde dentro, como un alfarero que hiciera crecer en torno a su mano el continente de una vasija. Este maestro constructor posee sin que sepamos muy bien cómo, la sabiduría de los materiales para elegir sólo aquellos que hacen posible criar saludables a sus hijos. Sabe de arquitectura bioclimática, de resistencia de materiales, de tensión de estructuras y sin embargo; no enferma de apego. No se instala satisfecho a disfrutar toda su vida de la misma casa en el mismo árbol. Cada año, comienza alegre un nuevo nido y desde Reino Unido se observan cambios. Si no hay líquenes usa pedacitos de plástico. Si las tormentas de marzo destruyen antes de tiempo su casa, optimista comienza de nuevo. Los ornitólogos maravillados han descrito el proceso: el mito construye un nido de 6.000 piezas con cuatro materiales y 14 gestos. 
TextoColaboración. Maribel Orgaz

Esperando junto a los campos de batalla. Buitre leonado (Gyps fulvus). Parque de Monfragüe, Cáceres. 2-4-2017

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No consigue ser un animal simpático quizá porque acude a los vertederos a comer de nuestros restos y allí, junto a las gaviotas y los milanos negros rebusca entre las basuras. Cuando a veces, se interna en las ciudades y sobrevuela majestuoso nuestros rascacielos se le captura de inmediato y se le devuelve a las afueras. Lo pilotos apenas anotan incidentes en vuelo si uno de ellos se ha metido en las turbinas del avión. Es capaz de volar a una altura mayor que el monte Everest y en Zimbabue, un ornitólogo observó cómo en los campos de batalla, esperaban posados junto a las cercas que delimitaban los terrenos plagados de minas. Los buitres observaban a  las gacelas descuidadas que atravesaban las alambradas de púas y entonces, se abalanzaban sobre su comida ya despedazada. 
TextoColaboración. Maribel Orgaz 

lunes, 18 de diciembre de 2017

Cantando al ultravioleta. Chochín (Troglodytes troglodytes). Somiedo, Asturias. 2-5-2017

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Es un cantarín aunque algo más especial que los otros. Los amados ruiseñores son un aparte, eso por descontado pero este pajarillo de apenas 10 gramos de peso merece referencias especiales en cualquier manual de aves cantoras. Su canto puede incluir hasta 36 notas por segundo y también por descontado, somos incapaces de escucharlas. No nos da el oído ni tampoco el cerebro. ¿Qué mundo armonioso levanta entre árboles y roquedos esta criatura diminuta? Qué música resuena en el bosque que no entendemos, qué colores vibran que no vemos. Cuál es la finalidad de un universo que existe al margen de nuestros sentidos, qué ocurrirá allí todos los atardeceres:  ¿cantará entusiasmado el chochín al ultravioleta?  
TextoColaboración. Maribel Orgaz 

jueves, 14 de diciembre de 2017

Apiadarse del desconsuelo. Urraca (Pica pica). Colmenar Viejo, Madrid. 5-10-2016

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Son los chinos quienes más quieren a las urracas a las que consideran inteligentes, divertidas, compasivas. En una de sus antiguas leyendas dos amantes fueron separados por el capricho de una deidad taoísta y las conmovidas urracas se apiadaron de su desconsuelo formando un puente celestial para que ambos se encontraran. Así, cada séptimo día del séptimo mes del año, los chinos celebran la festividad de Qi Xi, el día de los enamorados y es costumbre, continúan las crónicas, que las muchachas se reúnan llevando fruta y dirijan en voz queda sus plegarias al cielo: rogamos por un dulce amor que conmueva a nuestros pájaros, un amor fiel que sobrevuele estos cielos. 
TextoColaboración. Maribel Orgaz 

viernes, 8 de diciembre de 2017

Del anhelo de viento. Grulla (Grus grus). Lagunas de Villafáfila, Zamora. 2-12-2017

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Antes de la madera fue el hueso. Los hombres usaban las tibias de las grullas, el cúbito de los gansos pero también huesos de cigüeñas o venados para construir sus flautas. El instrumento musical más antiguo que conocemos. Quizá en tiempos remotos el hombre quiso volver a escuchar el viento en los días de calma. El aire agitando las espigas maduras, acariciando los troncos de los árboles frutales... un sonido de vida tan dichoso que soplaron en cañas, agujerearon huesos y  tornearon maderas para poder deleitarse siempre con la música de los cañaverales. Al igual que estas grullas sobrevolando los cielos invernales, nosotros también anhelamos la libertad de los vientos, criaturas que suplen con imaginación la falta de coraje que poseen las aves al lanzarse en vuelo.
TextoColaboración. Maribel Orgaz